EL POR QUÉ Y EL PARA QUÉ DE ESTA PÁGINA
Desde los inicios en mi vida laboral, y en particular desde que me encuentro desarrollando la específica labor de enseñante, mi mayor interés y principal preocupación se ha centrado en difundir lo poco o lo mucho que cada uno de nosotros -los docentes de cualquier especialidad- conoce y domina, o aquello que puede y/o está dispuesto a ofrecer y comunicar en esta profesión repleta de grandes incertidumbres, colmada de altibajos y frecuentes sorpresas, algunas gratas y otras no tanto, por cierto; es decir, los docentes, como sujetos transmisores de una significativa parte de la cultura, permanentemente vivimos, nos involucramos y transitamos por situaciones áulicas muy polarizadas entre sí, que nos llevan de la alegría de los logros -no por cantidad sino por calidad- a las dificultades propias de la modificación de los saberes; de la incomprensión -por desconocimiento de nuevos o distintos discursos (y recursos) pedagógicos- al descubrimiento de las diversas posibilidades y capacidades del "otro"; de la imposición -por inseguridad en nuestras didácticas- a la proposición cargada de confianza en aquel "otro", el sujeto de conocimiento, nuestro aprendiente.
Así, cuando tomamos plena conciencia de esta situación y podemos manejarla e incluso revertirla, es cuando estamos integralmente capacitados para transferir información y conocimientos a los demás; es entonces cuando podemos intercambiar o compartir experiencias enriquecedoras con nuestros pares, discutir y cotejar acerca de las diversas formas existentes para aprender a aprender; enseñar y aprender y enseñar a aprender, que no se trata, aunque así lo parezca, un demagógico juego de palabras, sino que es una postura epistemológica y, por lo tanto, una postura política e ideológica.
Nuestro trabajo cotidiano está, mayoritariamente, cargado de momentos únicos e irrepetibles, plagados de hallazgos decisivos, tanto para nosotros como para nuestros aprendientes, que conllevan en dicha díada dudas, autocrítica, reflexión, temores y aciertos; son aquellos cuando logramos que nuestros niños y niñas dentro del aula queden motivados a seguir buscando, indagando en distintas fuentes, demandándonos nueva y mayor información, estimulados por el maravilloso bichito de la curiosidad -que jamás debió salir del aula- y que es el mágico momento transformador cuando dejamos de ser el soberbio maestro "sabelotodo" de las clases magistrales y nos convertimos en guías, en acompañantes cognitivos, en enseñantes.
Me espanta la mezquindad y me avergüenza la mediocridad con la que algunos colegas docentes intentan demostrar "poder" (como dueños absolutos del conocimiento) y "sapiencia" (omnipotentes dentro de sus añejos y gastados saberes) por sobre el otro, con ese que "supuestamente" nada sabe o sabe poco y que ineludiblemente depende de él, tangible dios de guardapolvo y tiza, para apropiarse, construir y modificar los diversos saberes. La modestia, la valoración, la aceptación y el reconocimiento hacia e/losl otro/s son, igualmente, buenos aprendizajes significativos para todos.
Esta página, estimados colegas, es nuestra. Ha sido pensada y creada, como cualquier otra herramienta de trabajo, para usarla y compartirla cuando así lo requieran, tanto en su totalidad como parcialmente; igualmente, pueden consultarla abriéndola las veces que lo deseen o lo necesiten, o también guardarla para más tarde, como un archivo para reelaborarlo o para extraer de ella todo lo que favorezca, sirva y ayude a perfeccionar nuestra permanente tarea áulica en el desarrollo de la práctica docente.
Sin embargo, como en pedagogía nada puede ser absoluto, estático o incuestionable, también es factible modificar o transformar aquello que, a nuestro juicio, pueda estar errado o, simplemente, dada la aparición de nuevas propuestas educativas, haya dejado de tener la importancia que antes poseía para la calidad didáctico-pedagógica que hoy, dados los vertiginosos avances científicos y tecnológicos, necesitamos en nuestras escuelas. En otras palabras, esta página ha sido proyectada como un significativo aporte más a la permanente tarea que maestros y profesores, silenciosamente, efectuamos en nuestras unidades escolares, en las escuelas carenciadas, en las escuelas de frontera, en las escuelas de los pueblos alejados, que son la plataforma principal desde donde contribuimos a diario, como acompañantes cognitivos, a niños y niñas de nuestro país, a construir el conocimiento, a modificarlo o también confirmarlo y luego a transferirlo a otras, nuevas, diferentes experiencias y situaciones de enseñanza y aprendizaje semejantes, o sea, ayudándoles a aprender a aprender, pero desde donde paralelamente promovemos el crecimiento en otros órdenes, igual de importantes que el intelectual, como lo son el afectivo, el moral, el emocional, el sensorial y el espiritual de nuestros educandos con capacidades diferentes. De allí, pues, la significatividad, lo primordial de su correcta aplicación y desarrollo, la trascendencia del perfeccionamiento responsable al interior de nuestra área, el Área de Educación Artística, como importante herramienta de aprendizaje y de apropiación en la construcción del conocimiento.
Cabe, pues, enfatizar que en la actualidad, dado los grandes cambios y significativos avances en el campo de las Ciencias de la Educación, resulta imposible seguir educando desde la creencia y comodidad (o estancamiento) de los magros conocimientos adquiridos durante la etapa primaria de la formación docente -que hoy nos resulta demasiado básica e incompleta-, sin lecturas permanentes, que nos planteen la duda, la autocrítica, la reflexión y que al mismo tiempo actualicen y amplíen nuestros saberes disciplinares. No podemos, por lo tanto, avanzar ni crecer sin la solidez de la base epistemológica, pensando, aún, en que los cambios cognitivos son productos del azar, de la vocación, de la buena voluntad o de la varita mágica. Hoy, más que nunca necesitamos de la capacitación y del perfeccionamiento continuo que nos fue prometido, junto al intercambio y la discusión con nuestros pares, más la constante revisión de nuestras prácticas áulicas. Tenemos que ser capaces de subvertir las pedagogías tradicionales, para que podamos explorar en nuevas didácticas que dejen espacio para las subjetividades, para los tiempos diferentes, para las distintas formas de enseñar y de aprender.
Pero esta página, sin embargo y aunque así lo parezca, no es únicamente o exclusivamente para el uso de los docentes del Área de Educación Artística: dado la propuesta de complejidad que he venido desarrollando y proponiéndoles desde un comienzo, no podría serlo. Parte desde el arte, como un gran eje vertebrador, pero con estos mismos recursos pueden trabajar los maestros de todas y cada una de las especialidades educativas: matemáticas, lengua, formación ética y ciudadana, ciencias sociales y naturales, educación física, tecnología, etc. Se trata, entonces, de UTILIZAR CREATIVAMENTE (en el buen y en el mal sentido) el área artística como un gran recurso, como la manija de apropiación para favorecer la construcción del conocimiento; es decir, cumplir aquello que señala y fundamenta el concepto "horizonte de totalidad", de "un área como soporte de otra", la mirada de globalidad, en franca oposición a la nociva fragmentación de los conocimientos, la dañina parcelación que hace que un niño con Capacidades Diferentes no pueda conectar, por sí mismo, los saberes adquiridos .
Los grandes y continuos desafíos que nos plantean los niños con Discapacidad Mental a la hora de aprender a aprender y la ardua labor que significa para los maestros sostener de manera responsable y creativa el trabajo áulico, permanentemente, con este particular universo de niños y niñas, en cada uno de los espacios curriculares, en cada jornada y durante el transcurso del año lectivo, con todas las dificultades que van apareciendo, los frecuentes ensayos para probar y descartar o comprobar y confirmar, los fracasos que muchas veces afrontamos y debemos superar, pero también los aciertos, que se traducen el logros para nuestros educandos, y bajo cualquier circunstancia, presión o imprevisto, me ha hecho reflexionar que gracias a las disciplinas artísticas, y en particular aquella que nosotros mismos hemos elegido, nuestra profesión siempre resulta más placentera que otros oficios, a veces ejecutados por mera necesidad más que por responder a una vocación o interés particular.
No obstante, para seguir sumando ideas, con esto también pretendo que la presente página sea el puntapié inicial para el intercambio y exposición de experiencias con otros docentes del Área de Educación Artística de las postergadas Escuelas Especiales. Es, igualmente, una propuesta para promover la investigación educativa en el trabajo cotidiano con discapacitados mentales, puesto que estas escuelas, a las que sigo considerando las "Cenicientas" del sistema escolar, son las que reciben menos recursos y son las que cuentan con menor cantidad de bibliografía específica para el desarrollo de las disciplinas artísticas. He aquí, pues, el otro gran desafío que desde esta página les propongo: dejar de ser unos simples consumidores y repetidores de ideas ajenas, para comenzar a trabajar como verdaderos intelectuales, productores de teoría, de material de estudio y de trabajo, constructores de nuevas herramientas didáctico-pedagógicas, que puedan contribuir al conocimiento científico.
En efecto, otro de los propósitos centrales de este proyecto es brindar a mis colegas, sobre todo para aquellos que recién se inician en la profesión docente o para aquellos que son del interior del país donde, tal vez, no cuenten con centros o institutos cercanos para perfeccionamiento y capacitación, material de estudio, bibliografía de consulta y de trabajo con, desde y para todas y cada una de las asignaturas o materias que integran el curriculum del ÁREA DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA y noencerrarnos única y peligrosamente en nuestra disciplina específica, ni menos centrarnos en la idea de un trabajo compartimentado e individualista, basándonos solamente en aquellas dos materias que históricamente han tenido los cargos creados: música y dibujo.
Para ampliar la perspectiva, nuestro trabajo compartido de ahora en más se centrará tanto en los tres tipos de contenidos a saber, como asimismo en todos los recursos y posibilidades que nos ofrecen las cuatro asignaturas del área expresiva, puesto que no podemos hablar del "horizonte de totalidad", de "globalidad" o de "completitud" de un área si, ésta, no está completamente cubierta con lo que la Ley Federal de Educación Nº 24.195 expresa -y prometió- tanto en los CBC (Contenidos Básicos Comunes), en los Diseños Curriculares Jurisdiccionales y en las Orientaciones Didácticas.
Es por esta razón, pues, que en la presente propuesta didáctico-pedagógica desarrollaremos contenidos comunes y algunos importantes EJES TRANSVERSALES, que involucran a todas y a cada una de las áreas y disciplinas curriculares, pero en particular, dada nuestra especialidad, las analizaremos desde:
Educación Musical
Educación Plástico-Visual
Teatro y el Teatro de Títeres
Expresión Corporal
Partiendo, entonces, y ya anunciado en un comienzo, desde todas y cada una de estas asignaturas, trabajaremos integrando las restantes áreas del conocimiento, para que niños y niñas con Necesidades Educativas Especiales (de ahora en más las llamaremos NEE), y en particular los niños y niñas con Discapacidad Mental moderada, leve y profunda e incluso aquellos con patologías asociadas, puedan igualmente construir, apropiarse, confirmar o modificar su estructura cognitiva, y/o, por qué no, transferir a otros, a sus pares, los más diversos saberes.
Quedan, a partir de este momento, formalmente invitados para que me acompañen y viajemos por este proyecto, en esta nueva empresa que quiero compartirla entre colegas.

Luciana Lagorio dijo
¡qué bueno poder compartir este espacio... que promete ser riquísimo!
Gracias pr abrirlo Luciana
15 Agosto 2007 | 05:42 AM